Elemento sensorial que promueve la autorregulación del niño o la niña en diferentes contextos de juego o trabajo de tareas. Permite mejorar el equilibrio y la postura, además de desarrollar el sentido del tacto, potencia la concentración, ofrece información propioceptiva vestibular (movimiento), regula la ansiedad y permite satisfacer necesidades sensoriales y de movimiento
